Materiales:
- Trozos cuadrados de cristal.
- Pasta de dióxido de titanio.
- Cualquier electrolíto (hidróxido de Potasio en agua, por ejemplo).
- Grafito en polvo (un lápiz de toda la vida, vamos).
- Clips metálicos.
Procedimiento:
1º- Poner la pasta de dióxido de titanio sobre los trozos de cristal, tal y como muestra la imagen:
2º- La pasta se extiende por todo el cristal dejando una fina capa (unos 10 micrómetros).







Ni que decir tiene que este es un simple experimento, si pretendiérais alimentar un hogar común haciendo estas placas fotovoltáicas, necesitaríais un terreno de 1.000 metros cuadrados junto a vuestra casa para que se notara algo. Espero que disfrutéis mucho con este curioso tutorial
No hay comentarios:
Publicar un comentario